Poemas recomendados de Nicaragua

“Hoy nos adentramos en el corazón de Nicaragua, un país de paisajes cautivadores y una rica herencia cultural que se expresa poderosamente a través de la poesía. Estos versos nos invitan a descubrir la historia, las luchas y las esperanzas de un pueblo que, a lo largo del tiempo, ha encontrado en la palabra poética una herramienta de resistencia y belleza. Desde los majestuosos volcanes hasta las tranquilas costas del Caribe, la poesía nicaragüense nos conecta con su realidad, su folklore y su espíritu indomable. Les invito a sumergirse en esta travesía literaria, donde cada poema es un reflejo del alma nicaragüense, una invitación a conocer la tierra y las emociones de su gente.”
José Coronel Urtecho
“A un roble tarde florecido”
Un desmedrado roble sin verdor
que seco ayer a todos parecía,
hijo del páramo y de la sequía,
próxima víctima del leñador,
Que era como una niña sin amor
que en su esterilidad se consumía,
con la lluvia de anoche ¡oh, qué alegría!
ha amanecido esta mañana en flor.
Yo me he quedado un poco sorprendido
al contemplar en el roble florido
tanta ternura de la primavera,
Que roba en los jardines de la aurora,
esas flores de nácar con que enflora
los brazos muertos del que nada espera.
Carlos Martínez Rivas
“No”
Me presentan mujeres de buen gusto
Y hombres de buen gusto
Y últimos matrimonios de buen gusto
Decoradores bien avenidos viviendo en medio
de un miserable e irreprochable buen gusto
Yo sólo disgusto tengo.
Un excelente disgusto, creo.
Alfonso Cortés Bendaña
“Ventana”
Un trozo de azul tiene mayor
intensidad que todo el cielo,
yo siento que allí vive, a flor
del éxtasis feliz, mi anhelo.
Un viento de espíritus pasa
muy lejos, desde mi ventana,
dando un aire en que despedaza
su carne una angélical diana.
Y en la alegría de los Gestos,
ebrios de azur, que se derraman…
siento bullir locos pretextos,
que estando aquí !de allá me llaman!