Poemas recomendados de Venezuela

“La poesía de Venezuela tiene la capacidad de conectar profundamente con el lector, entrelazando la naturaleza exuberante de sus llanos y montañas con las luchas históricas, el amor y la esperanza. Te invitamos a sumergirte en estos versos, que te llevarán desde el corazón de la capital hasta los rincones más remotos, tocando el alma de un pueblo resistente y soñador.”
Ida Gramcko
“El cuervo”
A Edgar Allan Poe
Solo quedan, roídos, los peldaños
de una escalera en sombras;
una percha que incita con los garfios
de dos cuernos agudos, y unas ropas
sobadas por el tiempo y el espacio
y ausentes de calor y de memoria;
sólo un tapiz de raso
con manchas de oro y un sillón con borlas;
un abanico abierto, y un retrato
erguido, solitario, en una cónsola
un espejo que es agua de los años
con amorcillos en la cornucopia.
¡Ah, ya lo ves! Y mis dormidos pasos
que suben, sin querer, mientras azota
el viento en los cristales como un pájaro
con las húmedas alas en zozobra.
¡Ah, ya lo ves! ¿Acaso
soy el espectro errante de Leonora?
De mi cuerpo, caído campanario
se alejaron las últimas palomas.
Hoy sólo anida un cuervo en mi regazo
como en una cornisa melancólica.
Eugenio Montejo
“Escritura”
Alguna vez escribiré con piedras,
midiendo cada una de mis frases
por su peso, volumen, movimiento.
Estoy cansado de palabras.
No más lápiz: andamios, teodolitos,
la desnudez solar del sentimiento
tatuando en lo profundo de las rocas
su música secreta.
Dibujaré con líneas de guijarros
mi nombre, la historia de mi casa
y la memoria de aquel río
que va pasando siempre y se demora
entre mis venas como sabio arquitecto.
Con piedra viva escribiré mi canto
en arcos, puentes, dólmenes, columnas,
frente a la soledad del horizonte,
como un mapa que se abra ante los ojos
de los viajeros que no regresan nunca.
Reinaldo Pérez So
“19″
esta es una silla
sólo una silla
en ella
se sentó mi padre
todos
mis mejores amigos
ahora
está sola
sin nadie
una silla.